STAGE PIRINEOS 2011 (III)
Primera jornada, completa en todos los sentidos, en lo meteorológico y por supuesto en lo ciclista. Con unas previsiones algo dudosas y las nubes cerradas sobre nuestras cabezas, hemos comenzado la ruta (Luz St Sauveur-Gerdre-Col de Troumouse-Gerdre-Gavarnie-Col de Booucharo-Gavarnie-Gerdre-Luz St Saveur) después de un completo desayuno y las fotos inaugurales de rigor.
Los juveniles de la ACA han puesto una buena marcheta en la aproximación a la subida a Troumouse. Cuando ya ha empezado la subida de verdad han tenido un gesto de educación y han cedido el paso a otros con mas ímpetu. A partir de este momento hemos entrado en la niebla en una subida de las del algodón no engaña, porcentaje, porcentaje y más porcentaje. Tras unos buenos kilómetros en la niebla, con humedad y falta de visibilidad; de repente han desaparecido las nubes en lo que iba a ser la tónica del dia, bueno arriba y oscuro por abajo.
El paisaje espectacular, la subida, a base de continuos lazos, preciosa, y el algodon, seguia sin enganar. En general todo el mundo bastante comedido, porque segun la maxima “aún queda”. Arriba, despliegue culinario de Travelbike, organización perfecta, avituallamiento, y cuando han llegado los ultimos, que coman, a abrigarse y a bucear de nuevo a la niebla de abajo. Bajada agrupada, parada para el strepteasse correspondiente y comenzamos a hincarle el diente a Gavarnie/Bujaruelo.
La misma historia, atravesar las nubes hacia arriba, disfrutar de un paisaje soleado en el alto, avituallamiento y para abajo, que “aún sigue quedando”. En esta bajada, el susto del dia, sin consecuencias, reventon, caida y todo solucionado (ni siquiera chapa y pintura).
Al llegar a Luz, a retratarse ¿quién sube al Tourmalet? Todo el mundo lo tiene claro, los que sí y los que no, así que ahi ha comenzado el último “hors catégorie”. Tras un “consejo” de “La Gendarmery” que ha estado a punto de convertirse en una receta de 420 euracos, todos en fila india más finos que el coral. No nos atreviamos ni a respirar, joder que tension.
Subida en amor y compañia hasta mitad de puerto, donde 2 ACA’laris deciden volverse. El resto seguimos merendandonos nubes como si fueran barritas ¡qué aún queda, … y vaya si queda!. Despueé de unos interminables kilómetros, por fín ya no queda, y llegamos arriba.
Al final, 130 km, 4000m de desnivel y contentos al hotel, dónde está preparada la cena que nos permitirá afrontar la próxima jornada.
Mañana más (bueno más no, con lo mismo nos conformamos, y si se puede mejor).






